Vuelvo a ponerme manos a la obra, aunque, si os soy sincero, se me hace cuesta arriba. Tras los resultados de las pasadas elecciones autonómicas, la decepción me inunda por completo. Es frustrante ver cómo de nuevo se le da el mando a un personaje que no es más que una pura fotografía, alguien con la media sonrisa impecable puesta para la foto, pero que por dentro encarna justo lo que ninguno de nosotros querría encontrarse cara a cara. Y es que no hablamos de diferencias políticas sin más; hablamos del desmantelamiento real de nuestro hospital, de nuestros centros de salud de barrio, de las aulas donde aprenden nuestros hijos y, por si no fuera suficiente, ahora también de nuestras universidades. La verdad es que la perspectiva asusta. En cuanto terminen de desguazar el hospital, nos van a empujar de golpe cincuenta años atrás en el tiempo. Volveremos a aquellas épocas oscuras en las que, para que te atendiera un especialista, tocaba hacer las maletas e irse hasta Granada o qu...
Una vez visto el último vídeo publicado por la portavoz de Compromiso por Baza en sus redes sociales y, francamente, hay cosas que claman al cielo. Es fascinante (y a la vez un poco frustrante) observar cómo alguien puede articular un discurso entero con la firme convicción de ser el epicentro absoluto del universo político bastetano, para luego esquivar la realidad matemática de sus propias decisiones. Si uno escucha con atención sus palabras en el vídeo, la narrativa que intenta vendernos está clarísima: ella es el fiel de la balanza, la voz de la cordura, la heroína independiente que carga sobre sus hombros con el destino de nuestra ciudad. Se sitúa en el centro del escenario, bajo el gran foco, dándose una importancia capital en cada movimiento del Ayuntamiento. Y oye, es legítimo querer poner en valor el papel de tu partido, pero lo que resulta insostenible es querer ser la protagonista de la película y, al mismo tiempo, negarse a asumir las consecuencias del guion. En s...