La verdad es que lo que vivimos
el pasado domingo 15 de marzo fue algo casi histórico en nuestra ciudad, sin
diferencias políticas, aunque también tiene un punto triste. Y es que resulta
que ahora, justo cuando se cumplen 40 años de nuestro querido Hospital Comarcal
de Baza, se hicieron actos como el del cartel adjunto y ahora, nos vemos
obligados a echarnos a la calle para suplicar que no nos lo desmantelen. Es
fuerte, ¿verdad?
Desde entonces, es curioso —por
no decir directamente frustrante— ver a ciertos personajes y personajillos
pululando por las redes sociales. Se esfuerzan muchísimo en quitarle hierro al
asunto y en hacer de menos lo que, a todas luces, fue un éxito rotundo de
convocatoria en la Plaza Mayor.
Además, cantó muchísimo la
ausencia del alcalde y de todo su equipo de concejales. Por fin nos ha quedado
claro a todos: no están con la gente. Parece que se han subido a la espuma de
la política de altos vuelos y actúan como si fueran los mismísimos consejeros
de Moreno Bonilla, olvidando quién los puso ahí. Sinceramente, creo que es un
craso error. Los vecinos hemos podido comprobar en nuestras propias carnes que
prefieren proteger las espaldas de su partido antes que defender lo nuestro.
Hablo del desmantelamiento descarado que su presidente está perpetrando en la
Sanidad Pública andaluza. Y digo "la nuestra" porque es la que nos
toca sufrir cuando vemos consultas cerradas, especialidades que se esfuman de
nuestro hospital como por arte de magia, o ese auténtico calvario de tener que
esperar 15 días solo para que te vea tu médico de cabecera. Una locura.
Pero ojo, que la cosa no queda
ahí. No solo han tenido el cuajo de no aparecer por la concentración, sino que
encima el alcalde se lanza a publicar un comunicado en sus redes (usando
incluso las del propio Ayuntamiento) para intentar ensuciar la protesta. Como
no tiene argumentos reales para explicar el desastre, tira del comodín de
siempre: la política. Llegó a soltar perlas como que no fue una manifestación
ciudadana "espontánea", que estaba "planificada" por ser
domingo, y que en realidad era un acto del PSOE disfrazado.
A ver, Sr. Ramos, vamos a aclarar
un par de cosas. Para empezar, ninguna manifestación que logre juntar a tanta
gente nace de la pura generación espontánea. ¡Pues claro que se planifica!
Organizarse es la base de cualquier movilización ciudadana y del derecho
democrático a protestar, faltaría más. Elegir un domingo al sol no es una
oscura conspiración; es, simple y llanamente, sentido común. Es buscar el único
día en que la gente de a pie, esa que madruga de lunes a viernes para levantar
sus negocios y familias, puede permitirse ir a defender sus derechos.
Luego está el tema de que, como
había miembros de la oposición por allí alegrándose del aforo (como Mariana o
Manuel Gavilán), de repente la protesta ya no vale y es solo un mitin para
derrocar a Juanma Moreno. Pues mire, que haya políticos apoyando o liderando
estas plataformas no borra ni un ápice de la realidad. La sanidad es política,
por supuesto, porque se gestiona desde las instituciones. Pero si miles de
familias de Baza y sus comarcas sienten que su hospital se cae a pedazos por la
falta de especialistas y las listas de espera, su queja es legítima. Da
exactamente igual a quién voten o quién sostenga el megáfono. Reducir el cabreo
genuino de miles de vecinos a una simple "maniobra electoral" es
infantilizar a la gente, tratándonos como si fuéramos tontos o no tuviéramos
criterio propio para saber cuándo nos duele algo y el ambulatorio no funciona.
Y encima, tiene la osadía de
criticar que no se apoye una huelga médica nacional, insinuando que las quejas
deberían ir para el Gobierno de España. Hay que tener la cara muy dura. En
España, las competencias de sanidad están transferidas a las comunidades
autónomas. Así de claro. La Junta de Andalucía es la única gestora y
responsable del Servicio Andaluz de Salud (SAS), de contratar a los médicos en
Baza y de mantener nuestros centros. Por lo tanto, es de cajón, lógico y más
que necesario que vayamos a pedirle cuentas al gobierno de Juanma Moreno, que
para eso tiene la llave de la caja y la capacidad de decisión.
Y cómo no, faltaba el clásico
"y tú más". Se acuerda ahora de que el PSOE lo hizo fatal durante
décadas y saca a pasear las mareas de Spiriman contra los socialistas para
tachar la protesta de hipócrita. Es que una mala gestión en el pasado no convierte
por arte de magia la gestión actual del PP en una maravilla, ni le da inmunidad
para destrozar lo que queda. De hecho, el ejemplo de Jesús Candel solo
demuestra una cosa: los andaluces no nos casamos con nadie y salimos a defender
lo nuestro gobierne quien gobierne. Si hace años salíamos a la calle contra los
recortes de unos, ¿qué esperan, que ahora nos quedemos callados ante la mala
gestión de otros? El pasado no es un cheque en blanco para arruinar nuestro
presente.
Para rematar, el alcalde intenta
consolarse diciendo que, para ser una convocatoria de tres comarcas, el éxito
fue "relativo". La verdad, Sr. Ramos, debería darle una vuelta a esa
afirmación. Si ha tenido que dedicar un texto tan largo y elaborado para
intentar convencernos de que la manifestación no fue importante, es muy
probable que, en el fondo, sí haya sido un éxito que les incomoda muchísimo.
Así que, háganos un favor a
todos: deje ya de intentar defender lo indefendible. Arremánguese, póngase a
trabajar de verdad para solucionar el problema real que tenemos con la sanidad
en Baza y deje de matar al mensajero y de buscar fantasmas en el gobierno
central o en el pasado. Nos estamos jugando la salud.
